Hace mucho tiempo que no escribo nada.
Imaginar siquiera escribir mi nombre se volvió impensable después de seis meses ¿qué paso? ¿qué mató las letras?
Intentaré escribir in poco, aunque tengo desconfianza del monstruo que pueda surgir, y es que es fácil dibujar una criatura con un ojo ahí, un lindo plumaje allá y terminar con un inoportuno tentáculo asomándose entre verbos, sustantivos y artículos deformes.
(Después de un buen rato frente la hoja en blanco)
¡Al diablo con esto ya será en otro momento!